En el Análisis

Para acceder a Análisis Semanal, ingrese su usuario y clave.

Si no tiene una clave suscríbase ahora.

Usuario

Clave


¿Olvidó su clave? Haga click aquí.

Solicitud de Clave

 

PRODUCTOR, PRINCIPAL PERJUDICADO

Por WALTER SPURRIER BAQUERIZO

El miércoles, ante el duro invierno que azota la Costa ecuatoriana, El Universo planteó editorialmente si el Ecuador corría el peligro de un choque externo.

Recordaba el Diario lo vulnerable que somos a los choques externos. Los Niños del 82-83 y 97-98 culminaron en colapso de balanza de pagos por caída de las exportaciones y crisis fiscal por reducción de los ingresos estatal. Tambaleó la banca (gravemente en el segundo caso) y se incurrió en moratoria de la deuda.

En 1982-83 se cambió de modelo (iniciándose la “larga noche neoliberal”); en 1999 abandonamos el sucre.

El Universo también recoge los ominosos signos recesivos en los EE.UU., con la baja en la actividad económica que conllevan, amenazando afectar al precio del petróleo y contraer la demanda de bienes no esenciales, lo que se traduciría en menor precio del banano, camarón y flores.

En esta ocasión, sin embargo, el duro invierno y sus secuelas no redundarán en un choque externo.

Es posible que los EE.UU. ya esté en recesión. Cuando oficialmente se la anuncia, es luego que los datos reflejan que la economía ha declinado durante dos trimestres consecutivos. O sea, se la declara cuando ya tiene algún tiempo, e incluso, se la está superando. Las herramientas fiscales y monetarias que poseen las autoridades americanas, les permite limitar el daño.

Hoy, a diferencia de los dos casos referidos, el precio del petróleo se mantiene fuerte. Estamos vendiendo a $74 el barril. Incluso, con la bravuconada del Presidente Chávez, que amenazó con cortar el abastecimiento de crudo a los EE.UU., el precio del WTI retornó a $100; el mercado de futuros apunta a que no habría un deterioro importante en el precio. Aunque una semana después, cuando en EE.UU. comenzó a ventilarse la idea de declarar un boicot al petróleo venezolano, el Comandante venezolano se retractó.

El alto precio del crudo permitirá compensar una posible caída en el volumen de las exportaciones petroleras por la floja inversión.

En cuanto a las exportaciones costeñas, afectadas por las lluvias, la posible caída en el volumen de producción bananera estaría compensada por un mayor precio, por la incidencia del Ecuador en el mercado internacional.

Al camarón no lo perjudica las lluvias, todo lo contrario; las flores y otras exportaciones tienen a su favor la debilidad del dólar, que mejora la competitividad de nuestras exportaciones frente a Colombia, Perú y otros.

Más grave sería la necesidad de importar alimentos para compensar la pobre cosecha invernal. Pero las divisas petroleras permitirán atender esos requerimientos.

El daño más serio es el micro: el alto número de productores que pierden sus cosechas bien sea porque sus campos sufren inundación o porque no pueden sacar el producto por daños en la infraestructura vial.

Sufren también los transportistas, cuyos camiones se deteriorarán por la mala calidad de las carreteras, y por la pérdida de la carga, lo que se combina en mayores costos de mantenimiento y menores ingresos por falta de negocio. Y quienes viven de prestar servicios a los agricultores.

Es ahí adonde el Estado tiene que hacerse presente.


 



 



 


 

 

Diseño web Citric Studio