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NEBOT Y EL TRANSPORTE

Por WALTER SPURRIER BAQUERIZO

 

El martes se inaugura la nueva terminal terrestre. A los invitados les va a impactar la magnitud de la obra.

Ni qué decir a los multitudinarios visitantes de todo el Ecuador y países vecinos, que llegan a Guayaquil por negocios o visitas, no en automóvil privado o en avión sino en bus. En su primer arribo a la nueva terminal los abrumará la calidad de las instalaciones. Se van a sentir a la vez bienvenidos, y embargados por la percepción que Guayaquil ha alcanzado un nivel superior en su desarrollo urbano.

Para movilizarse dentro de la ciudad, los visitantes podrán contar con la metrovía, que cuenta con una amplia estación frente a la terminal.

Están por hacerse dos obras complementarias: el paso elevado, con montacargas y banda mecánica, que comunique a la terminal con la metrovía; y las nuevas vías de acceso, que permitan que todos los buses interprovinciales, y no sólo aquellos de los cantones vecinos, lleguen sin desvíos, a la terminal.

Esta obra se suma a la terminal aérea. Guayaquil es de las ciudades afortunadas de contar con un aeropuerto dotado de una terminal de primer orden, en el centro de la ciudad. Quien venga de Quito, Cuenca, Lima o Bogotá puede en cuestión de minutos llegar al casco comercial, al sector de la Orellana, o a las fábricas de la Tanca Marengo o vía a Daule. Es posible trabajar en Guayaquil y regresarse el mismo día, sin que el tiempo consumido en desplazamiento sea obstáculo.

Si el visitante llega para una exposición, el Centro de Exposiciones, asimismo de primer orden, se encuentra en la edificación contigua, la anterior terminal aérea.

En cuanto a tráfico marítimo, Guayaquil mejora por partida doble. Por insistencia del Alcalde, el puerto de Guayaquil se concesionó a una de las más importantes administradoras portuaria del mundo, la filipina ICTSI.

Por otra, está Alinport, el puerto de aguas profundas y transferencia en Posorja. El proyecto lo inició la compañía pesquera española Albacora, que tiene sus instalaciones de categoría mundial en dicho puerto: es suyo, y de bandera ecuatoriana, el mayor buque cerquero del mundo.

El jueves se anunció oficialmente que Maersk, la compañía de mayor movimiento mundial de contenedores, adquirió el 51% del paquete de las acciones de Alinport, y junto a sus socios Albacora, Grupo Fadesa y Grupo Nobis, construirán instalaciones que en su primera fase podrían movilizar más contenedores que toda la carga actual del Ecuador.

La Prefectura construirá los 23 kilómetros de carretera de cuatro vías de Progreso a Posorja, que interconectarán a este puerto, y la ciudad-balneario de Playas, con Guayaquil y el resto del país.

La obra del Alcalde, en materia de transporte, es ejemplar, aunque haya pasado algo desapercibida, ya que la atención la ha absorbido la renovación urbana, obra espectacular, ejemplo para América Latina.

Las obras de transporte colman las necesidades que pueda tener Guayaquil en toda una generación, íntegramente pagado por los usuarios, concesionarios, inversionistas o la ciudad, según el caso.

Que el gobierno, a quien esto nada le cuesta, no interfiera.

 


 

 

 

 


 

 


 


 

 

 

 

 

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