En el Análisis

Para acceder a Análisis Semanal, ingrese su usuario y clave.

Si no tiene una clave suscríbase ahora.

Usuario

Clave


¿Olvidó su clave? Haga click aquí.

Solicitud de Clave

 

LA ECONOMÍA SEGÚN NOBOA

Por WALTER SPURRIER BAQUERIZO

Álvaro Noboa ha sido empresario toda su vida: comenzó construyendo sus propias empresas para probarse a sí mismo su capacidad. No sorprende que su visión de política económica sea empresarial.

Una empresa requiere tener utilidades. Y las utilidades vienen de vender y controlar costos.

¿Qué tiene que vender el Ecuador? Separemos sectores público y privado: el Ecuador tiene petróleo, en cantidad aún no determinada, ya que no ha habido una exploración exhaustiva. Tiene un bien de capital valioso constituido por dos oleoductos que atraviesan la Amazonía, donde está el petróleo, y llegan a la Costa, donde están la terminal de exportación, y funcionan a media llave.

El precio del petróleo ha subido enormemente en los dos últimos años; por ende lo lógico es producir más, aprovechar ese bien de capital subutilizado que son los oleoductos, vender al mejor precio posible, e incrementar sustancialmente los ingresos fiscales. De ahí que hable de aumentar la producción petrolera a 800 mil bpd, lo que pueden manejar los oleoductos fácilmente.

Este aumento en las ventas tan importante enriquece al sector público. El gobierno podría darse el lujo de reducir los impuestos, que es lo que el pueblo tiene que aportar para que funcione el Estado. El pueblo no tendría que tributar tanto, tendría más dinero para comprar, mejorando su nivel de vida. El Estado tendría más dinero para dar mejores servicios a la población: salud, educación y vivienda.

Este beneficio de menores impuestos no sería únicamente para los ciudadanos, sino para las empresas, lo cual, en la visión del candidato, motivaría la mayor inversión. Como gran empresario, él conoce de primera mano lo que otros conocemos únicamente por libros o información anecdótica: en el mundo sobra plata para invertir, pero la plata no va a todas partes, sino únicamente adonde considera que las oportunidades son óptimas. Unos países reciben más plata de lo que pueden manejar, otros no reciben nada.

Noboa pondría reglas atractivas a la inversión para que venga: más inversión significa más empleo, porque hay una relación directa entre los dos factores. El mayor empleo a su vez mejoraría el nivel de vida de los ecuatorianos.

Para que se pueda atraer esa inversión, es necesario recortar lo que se denomina internacionalmente el costo país (en nuestro caso, costo Ecuador). Lo que cuesta, por ejemplo, importar o exportar, no porque se trata de los costos normales o de aduana, sino por trámites en el que todos pierden: la enorme ineficiencia en las entidades del sector público. No sólo en las entidades, sino también en las empresas públicas: retiraría al Estado de actividades que normalmente son negocio, como la eléctrica, telefónica, y las delegaría a la empresa privada.

Es una visión coherente, que el propio candidato ha calificado de liberal, que no ha sido elaborada en sus aspectos específicos: no se conoce quién es el equipo económico del candidato, y él mismo ha indicado que a su Gabinete lo escogería por concurso de merecimientos. No faltarán personas capaces que ofrezcan sus servicios para plasmar estos principios en acciones concretas.

 

Diseño web Citric Studio