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INDICIOS DE PRAGMATISMO
Por WALTER SPURRIER BAQUERIZO
En este mes el Presidente Correa anunció tres posiciones pragmáticas que ponen distancia con los ideólogos del socialismo del siglo XXI y la nueva ortodoxia de izquierda.
¿Cómo entender esto? Como los lectores de esta columna conocen, son posibles interpretaciones tanto “light” como “full”:
- “Light”: que en efecto, el Presidente es un pragmático, cuya ideología de izquierda no le impide tomar decisiones contrarias a ese discurso, si se imponen por su lógica económica.
- “Full”: consciente que el inmenso apoyo popular del que goza se debe a la esperanza popular para que acabe con los vicios del sistema, más no con las libertades políticas y económicas, en vísperas de elecciones, busca calmar a los preocupados por su discurso incendiario.
Éstas medidas son:
a) Banca.- El Presidente mantiene un enfrentamiento con la banca, encaminado a bajar los costos del crédito. Manifiesta su preferencia por una mayor intervención estatal.
Pero repentinamente, el miércoles se pronunció porque al Banco del Pacífico, “en aras de generar mayor competencia en el sector bancario comercial, se lo debe privatizar y se busca un comprador extranjero”.
b) ITT.- Hemos reiterado que el gobierno es inclaudicablemente ecologista, que no favorece la ampliación de la frontera petrolera. Tanto el Ministro de Planificación como el de Energía se han manifestado en contra de la explotación del campo ITT por razones ambientales. Se busca que los movimientos ecológicos compensen pecuniariamente al país por mantener esa región de la Amazonía al margen de la explotación petrolera.
Pero el lunes pasado, el Presidente categóricamente se expresó a favor de su explotación:
“20 años las joyas de la corona, el ITT, ha estado postergado, hoy que se lo quiere sacar adelante se le quiere buscar la quinta pata al gato, precisamente ahí viene el liderazgo, busquen las 500 patas al gato, seguiremos con el ITT”.
c) Etanol.- En conversación telefónica del 27 de febrero, Fidel Castro y Hugo Chávez concordaron en condenar la producción de etanol; Fidel comentó que Chávez le informó que se requerían 20 millones de hectáreas para producir un millón de barriles de etanol, y sentenció que “la idea de poner a los alimentos a producir combustible es trágica, es dramática. Nadie tiene seguridad de adónde van a llegar los precios de los alimentos, cuando la soya se está convirtiendo en combustible”.
El gobierno de Brasil criticó a los dos mandatarios por complotar contra el etanol.
El 4 de abril en Brasilia, el Presidente Correa se refirió a esa conversación, y tomó distancias: “respeto los criterios que se han vertido al respecto, pero para Ecuador el etanol es un camino necesario, porque no podemos seguir dependiendo del petróleo”.
En términos más generales, el miércoles categóricamente expresó que “aquí nadie sigue la línea de Chávez; aquí seguimos la línea ecuatoriana, la de los ciudadanos, profundamente humanista, que quiere un cambio radical”.
Aún si ganó el “Sí” el domingo, como se anticipaba, ojalá que el Presidente mantenga esta línea más pragmática y conciliadora, y no revierta a la actitud que asumió al ganar la segunda vuelta, de dividir a los ecuatorianos para reinar.
En los últimos tres años, el precio de numerosas materias primas, no sólo de petróleo, ha subido de manera espectacular. Detrás se encuentran importantes cambios en la economía mundial.
El surgimiento de China como gran centro manufacturero abarató los productos terminados (televisores, acondicionadores de aire), tornándolos accesibles a más consumidores; además amplió el mercado, ya que los dos gigantes asiáticos, China y la India, han sacado cientos de millones de personas de la extrema pobreza. La mayor demanda de esos bienes ha requerido mayor volumen de materias primas, halando los precios hacia arriba.
Esta situación ha generado un gran interés en las compañías mineras por yacimientos que antes tenían atractivo secundario.
Una de esas regiones que causa renovado interés, es el Ecuador. A juzgar por las informaciones disponibles, el Ecuador tiene un potencial de exportación minero comparable al petrolero, y similar a la de otros países andinos. Para Chile las exportaciones mineras no hidrocarburíferas son el 51% del total, para Perú 55%.
Este gobierno, que asume con ideas muy definidas sobre lo que quiere en prácticamente todas las actividades económicas, tiene preparado un plan de apoyo para pequeños mineros, que anunciará en abril 10.
Pero se encuentra con que en la gran minería, la situación lo toma por sorpresa: un número inusitado de solicitudes de concesión de áreas mineras, recrudecimiento de enfrentamientos entre mineros y ambientalistas, con comunidades divididas de por medio, y la herencia de una moratoria de actividades mineras, de cuestionada legalidad, dictada por las autoridades salientes.
Correa y su equipo no son proclives a tomar decisiones parche, sino radicales, y al momento no saber qué hacer para desmadejar el enredo minero.
Hemos repetido insistentemente que una característica central del gobierno es su tinte verde; pero también preconiza un fuerte gasto social, y le vendrían bien los ingresos fiscales que generaría la actividad minera.
La respuesta del gobierno ha sido llamar a un gran diálogo nacional. Si bien el diálogo es un camino apropiado para buscar una solución definitiva, la connotación del llamado es que en el corto plazo no se va a dar ninguna solución.
El riesgo es que para cuando se decida, quizás afirmativamente, que el país está dispuesto a una apertura minera, podría haberse producido una caída de los precios de los productos primarios, y por lo tanto el atractivo para los inversionistas potenciales pudiese ser no tan alto como hoy.
El país por décadas estuvo buscando atraer la inversión minera. Hoy, que tal logro está al alcance de la mano, podríamos estar dejando pasar la oportunidad.
Las minas se encuentran en todas las cordilleras; pero hay una particular concentración en El Cóndor. Zamora y Morona, junto a Loja, tienen pocas alternativas a la minería, para mejorar su nivel de desarrollo. No dar oportunidad al desarrollo minero es cerrarle una puerta a esta región del país.
El ingreso a la explotación las numerosas minas cupríferas y auríferas del Cóndor llevarán a una mayor integración del suroriente con Puerto Bolívar, la salida natural de la producción. Y a diversificar la economía nacional tanto por actividad, como por región aportante.