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DEBUTA EL S.U.C.R.E.

Por WALTER SPURRIER BAQUERIZO

La primera transacción en el S.U.C.R.E., flamante moneda virtual del ALBA, fue una exportación de arroz de Venezuela a Cuba en febrero 2. En julio 6 se inauguró el S.U.C.R.E. en el comercio entre Ecuador y Venezuela: vendimos arroz por USD2’367.000.

¿Venezuela exporta arroz a Cuba y lo importa del Ecuador? Váyase a saber.

Damos los valores en dólares porque el SUCRE es una moneda virtual cuyo cambio está fijado en USD1.25, o sea alrededor de un euro.

Estas transacciones se dan sin que aún exista el sucre virtual. Aún no se conforma la institución caraqueña que administrará el comercio del ALBA, el Consejo Monetario Regional, que deberá nombrar secretario ejecutivo, dictar los reglamentos y asignar cuotas de sucres a cada país.

Luego los miembros del ALBA deben mandar a ese Consejo moneda nacional (nosotros, dólares) para constituir un fondo de reserva.

Está prevista una frondosa burocracia para el manejo de la moneda virtual: el Consejo abrirá oficinas en otros países y sus representantes gozarán de rango diplomático. Comerciar en sucres virtuales resultará bastante oneroso.

¿Qué beneficio tendrían nuestros exportadores? Potencialmente, poder cobrar. Quien exporta a Venezuela no recibe pago hasta que el Cadivi asigne las divisas. Nuestros exportadores de automotores tienen una abultada cartera impaga de ventas a Venezuela.

Bajo el nuevo sistema, suponemos que en el caso de importaciones, el Central recibirá los dólares del importador ecuatoriano, y entregaría sucres al exportador del ALBA, quien los cambiaría en moneda nacional.

En cuanto al exportador ecuatoriano, se le paga en sucres, que el Banco Central compraría en dólares.

El Central tendrá que esperar que se dé la compensación en Caracas, para pagar o cobrar en dólares, según sea el caso. el saldo neto de su comercio dentro del ALBA.

Si la Cámara de Compensación no paga porque hay países compradores morosos (ese es el talón de Aquiles del sistema), quien no cobra es el Central, no el exportador.

Pero señores de Omnibuss BB, Maresa, y otros exportadores a Venezuela: no se froten las manos anticipadamente, porque no todos los productos podrán acceder al mecanismo. Venezuela aplica el mecanismo para compras de maíz amarillo, arroz en cáscara, frejoles, hilados sencillos.

Nuestras exportaciones a Venezuela bajo el S.U.C.R.E. serían de productos agrícolas no de exportación tradicional, probablemente comprados por organismos estatales a pequeños productores.

Tener que comprar en sucres es una mala noticia para las estatales venezolanas, que han estado comprando alimentos en mal estado y abandonándolos en puertos venezolanos.

El negocio sería comprar alimentos dañados a precio de rechazo, sobrefacturar la importación a precios de producto de calidad, recibir dólares subsidiados (a 2.6 bolívares) y vender en el mercado negro los dólares que quedan (8.2 bolívares por dólar). Buen negocio para los boligarcas.

El sucre se justifica por razones políticas más que económicas. Como declaró el Presidente Correa en su lanzamiento, los países centrales dicen: "Denme el poder de emitir moneda en su país, y me reiré de sus leyes", es decir que "nos tienen a su merced, si dependemos de su moneda".

¿Qué debemos concluir, sobre el futuro de la dolarización?

 

 

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