En el Análisis

 

Para acceder a Análisis Semanal, ingrese su usuario y clave.

Si no tiene una clave suscríbase ahora.

Usuario

Clave


¿Olvidó su clave? Haga click aquí.




Solicitud de Clave

 

Balance de trienio

Por WALTER SPURRIER BAQUERIZO

Esbozaré el primer trienio de Correa; por equilibrio buscaré cuatro cosas que estimo positivas, otras tantas negativas; añado otras dos de controvertida clasificación.

Positivas:

- Claras directrices. El Presidente sabe lo que quiere. Se lo explica a la población para ganar respaldo. Ministros y otros colaboradores son coherentes con los objetivos presidenciales. Es el gobierno más consistente y efectivo que recuerde; varios de los gobiernos recientes han carecido de direccionamiento.

- Nueva generación. Llegó a su madurez política la generación educada con los excedentes del petróleo, con frecuencia con becas del gobierno. Muchos altos funcionarios tienen títulos de posgrado del exterior; nuestros vínculos con la comunidad internacional han alcanzado el nivel al que nuestros vecinos llegaron décadas atrás.

- Lo social al primer plano. El Ecuador está entre los países latinoamericanos con mayores diferencias entre los más ricos y los más pobres. Los ingresos petroleros debieron siempre destinarse a mejorar el nivel de vida de los más pobres, pero sobre todo de crear las condiciones para que los hijos de los pobres tengan oportunidades. Hoy, la reducción de desigualdades está en primer plano en la agenda política.

- Inversión pública. La proporción de la inversión dentro del gasto público total ha aumentado, lo que significa que a nivel de infraestructura, el país se moderniza. Parte de la inversión es también asignar fondos para que Petroecuador frene el desplome de la producción estatal.

Negativas:

- El impulso a coartar la libertad de prensa. El gobierno se ha hecho de medios que ha tornado en voceros oficiales, y suspendido la emisión de una red nacional de televisión. A pesar de ello, estima que sus poderes son insuficientes y que necesita una ley que le otorgue mayores atribuciones para restringir la información. Sin medios independientes del poder central, no hay democracia;

- La adopción del socialismo como doctrina de Estado. El socialismo, invocando los derechos del pueblo, busca conculcar los del ciudadano; igual hace el fascismo, invocando a la patria. El resultado es la opresión del individuo y el estancamiento de la sociedad. Gobernantes socialistas hoy en día son los de Cuba, Corea del Norte y Zimbabue, todos países donde se han reducido las diferencias económicas, pero hacia abajo. Alcanzar el buen vivir a pesar de reprimir al individuo es una ilusión.

- La hostilidad hacia el capital privado, que hace que se cancele la construcción de nuevas fábricas, la ampliación de las existentes. Con ello, la economía no crece como correspondería a un país con alta inversión pública, se reduce la oferta de empleo.

- La imprevisión ante el estiaje, que nos ha sumido en las tinieblas, sin claras expectativas que se restaure la luz pronto.

Hay dos políticas discutibles: la renegociación de los contratos petroleros y la recompra de la deuda. La primera transfirió importantes fondos de las petroleras al Estado; la segunda redujo la deuda externa en 2 mil millones de dólares.

Pero ambas violentaron la seguridad jurídica; tornan al Ecuador menos confiable como país donde invertir o al cual prestar. La recompra encareció el crédito al sector privado. La falta de inversión privada amenaza una caída de la producción petrolera.


 

 

Diseño web Citric Studio