En el Análisis

 

Para acceder a Análisis Semanal, ingrese su usuario y clave.

Si no tiene una clave suscríbase ahora.

Usuario

Clave


¿Olvidó su clave? Haga click aquí.




Solicitud de Clave

 

INDEFENDIBLE

Por WALTER SPURRIER BAQUERIZO

 

El jueves, tras el repentino inicio del racionamiento eléctrico, en cadena nacional el Ministro de Electrificación pretendió defender lo indefendible: trasladar la responsabilidad a los gobiernos anteriores y al clima adverso.

“Uno de los peores estiajes de los últimos 45 años” señala como justificativo el Ministro Albornoz.

El período relevante es más corto: desde la construcción de la presa Amaluza en los ochenta, dando origen a la deforestación paulatina de la cuenca del Paute. Los problemas se manifiestan desde 1992: la tendencia es a cada vez menor caudal.

El estiaje los toma por sorpresa. Programaban restar agua para la generación en Paute para llenar la presa Mazar y que entre a generar cuando el estiaje termine.

Lo inusual no es que este estiaje sea tan pronunciado, sino que los dos anteriores hayan sido tan moderados: suerte del Presidente Correa que la naturaleza la haya dado dos años de gracia para atender el problema. Los desaprovechó.

“Los gobiernos anteriores no hicieron nada”, se argumenta; en verdad hicieron poco; pero este gobierno menos aún.

Entre agosto 1996 y enero 2007 se sucedieron seis gobiernos, un promedio de 1 año nueve meses, todos en situaciones financieras estrechas (petróleo a $25 promedio), enfrentando una oposición formidable que derrocó a los tres elegidos e hizo la vida imposible a los tres sucesores.

El actual régimen va por su segundo período presidencial consecutivo, goza de poderes absolutos, percibe una renta petrolera extraordinaria (petróleo a $64 promedio).

Esos seis gobiernos contrataron la construcción de las hidroeléctricas San Francisco y Mazar; contrataron barcazas, mantuvieron el parque termoeléctrico, facilitaron la construcción de pequeñas centrales hidroeléctricas privadas, construyeron la interconexión con Colombia: hemos vivido de la electricidad colombiana.

En fin, salieron del paso.

El actual, lo concreto es comprarle a Fidel Castro en octubre, vía emergencia, equipos a fuel fabricados por Hyundai, con capacidad de 150 MW por $180 millones. El estiaje se inicia a principios de octubre y termina a fines de marzo. Los primeros equipos coreanos de Fidel llegarán en el primer trimestre. Son para el estiaje 2010-11.

A Cuba no le sobra la generación eléctrica. No se programan los cortes, sino la provisión eléctrica: no hay apagones, sino alumbrones. ¿Cómo así tanto desprendimiento? ¿Son equipos aún por despachar de Corea, o usados? ¿El precio incluye la instalación? ¿Cómo compara con el precio referencial tope para equipos similares para Termoesmeraldas?

¿Por qué no hacer un rápido concurso entre fabricantes, a ver quién ofrece las mejores condiciones? Después de todo, no se los necesitará hasta octubre próximo.

¿Soluciones? Para este estiaje, comprar unidades a diesel, instalables en 30 días; tranzar con Colombia: abandonar el enjuiciamiento de las autoridades colombianas por el ataque al campamento guerrillero en nuestro lado de la frontera a cambio que reanuden la venta de energía.

Para el mediano plazo, levantar la inseguridad jurídica del contrato con EDC en el Golfo: hay la amenaza de declarar la caducidad, cambiar el área de la concesión o las condiciones económicas. En dos años a raíz que se superen diferencias, Machala Power podría entregar 182 MW adicionales.

Para el largo plazo: Coca-Codo Sinclair, Sopladora y más.

Diseño web Citric Studio