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ORO OCULTO
Por WALTER SPURRIER BAQUERIZO
He confesado en entrevistas de televisión no tener idea cual sería la estrategia de negociación del Ecuador con los tenedores de bonos.
Ecuador se declaró en moratoria de los globales 2012 y 2030 (no los 2015 que emitió el entonces Ministro de Finanzas Diego Borja); anuncia que en abril 20 hará una propuesta a los bonistas.
En sólo dos meses, de noviembre 30 a enero 31, las reservas monetarias (de lo cual no todo es plata del sector público) cayeron $1.740 millones, de los cuales $773 millones del IESS. A ese paso, las reservas caerían a cero en pocos meses.
La caída de la reserva originó el rumor que el país había comprado bonos. Pero no era comprensible comprar bonos justo cuando se declaraba la moratoria de los mismos. A la fecha, sólo hay $3.375 millones en reservas.
Los acreedores no van a canjear un bono por otro de menor valor. Para una propuesta, el gobierno necesita dinero. ¿Qué podrá ofrecer? A lo mejor recomprar los bonos a la cuarta parte del valor nominal, una quita del 75%. El Presidente Correa asevera que tiene de dónde sacar para hacer una propuesta. ¿Pero dónde?
De pronto, The Times de Londres en su edición de abril 1 destaca que en las estadísticas del Fondo Monetario consta que las tenencias de oro del Banco Central pasan de 845 mil onzas en diciembre a 1,76 millones de onzas en enero.
Recurro a los datos de la reserva que publica el Banco Central. Ahí los datos están sólo en dólares, no onzas, y las tenencias de oro del Central no muestran mayor cambio: de $688 millones en noviembre a $777 en enero. El gerente general encargado del Banco Central desmiente la compra, que el Central no ha comprado oro en 15 años, y acusa que con esa información “se pretende generar inestabilidad en la economía”.
O sea, The Times de Londres se suma a este diario y al resto de la prensa nacional independiente, en conspirar contra el país.
Todo lo contrario: la información de The Times es una buena noticia: la situación no es tan grave como parecía. Si la compra de oro que anota el Fondo Monetario es cierta, no se gastó el dinero del IESS sino que se lo utilizó para comprar oro, pero no se lo contabilizó en las reservas.
Si contabilizamos el aumento del oro físico, las reservas de noviembre 30 a enero 31 no habrían caído en $1.740 millones sino en $749 (lo del IESS), una diferencia de $1 mil millones.
Hasta que no hay una explicación coherente, nada me quita que alguien, Banco Central, IESS o gobierno, compró oro.
Con esos mil millones, el Estado puede decirle a los tenedores de los 2030: “por sus $2.500 millones que considero ilegítimos, les pago la cuarta parte; la toma o la deja”. Para eso se necesitan $640 millones. Para lo que falta de amortizar de los 2012, quedan los $360 millones restantes.
El oro oculto sería el as en la manga de la recompra de los bonos.