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FELICITACIONES, MARX
Por WALTER SPURRIER BAQUERIZO
"En 2009 el SRI superó la meta de presión tributaria que se había propuesto alcanzar recién en 2011."
Octubre 2007: el director del SRI promueve la primera reforma tributaria del régimen. La defiende ante audiencias que lo escuchan con poco entusiasmo y mucha preocupación.
Argumenta el Ec. Carrasco que la presión tributaria en el Ecuador es bajísima. Va a reuniones de autoridades tributarias, y se abochorna al escuchar la reacción atónita de sus colegas porque en el Ecuador no había tal o cual impuesto, o existía determinada exención.
Se propuso esforzarse para que a futuro, en los congresos tributarios, poder posicionar más alto al Ecuador entre los países en cuanto a presión tributaria.
En 2007 se hizo cargo de una administración tributaria que había hecho notables avances bajo la férula de Elsa de Mena y su excelente equipo asesor. La labor de Elsa de Mena estuvo enfocada en controlar la evasión del IVA.
El IVA empieza con el importador o productor (quien también tiene que importar); es una cadena en que cada agente económico de la misma paga y retiene a la vez, y a la postre el impuesto lo paga el consumidor. La evasión distorsiona el comercio, castigando al formal.
Con Carrasco, el énfasis pasa al impuesto a renta, bajo el criterio, fundamental para el régimen, que quien más gana debe pagar proporcionalmente más.
De entonces acá, casi tres años, el SRI ha preparado complejas y completas reformas tributarias anuales, en las que se crean nuevos impuestos, se elevan las tarifas de los existentes, se dicta normas que permiten un mayor control.
Los avances en los programas de computación con fines tributarios facilitan la tarea. Pero la firme voluntad de cobrar que trasmite el director del SRI –firmeza pero con respeto y cortesía- desempeña un papel tan importante como la legislación y la informática para incrementar las recaudaciones tributarias.
De vuelta a octubre de 2007. Las cifras de 2006, explica Carrasco, arrojaron que las recaudaciones eran el 11,7 por ciento del PIB, relación para él bajísima; expresa su ambiciosa meta de elevarla a 14 por ciento para 2011, para cuando estaba supuesto terminar el gobierno Correa.
Semanas atrás, a la proforma presupuestaria 2010 se adjunta una aproximación de la ejecución fiscal de 2009. Oh sorpresa, la recaudación tributaria este año representa el 14,8 por ciento del PIB. Felicitaciones, Carlos Marx Carrasco; en tres años de gestión has superado con creces la meta que te habías propuesto lograr en cinco.
Está tramitándose una nueva reforma tributaria, que también crea impuestos, sube otros, otorga más herramientas de supervisión al SRI. Las determinaciones del SRI que resultarán en juicios por evasión suman miles de millones de dólares, según declaraciones del propio Ec. Carrasco.
Cabe preguntar, ¿A cuánto más se piensa subir la presión tributaria? Pare ello, ¿se requiere elevar nuevamente los impuestos?