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RECOMPRA EXITOSA

Por WALTER SPURRIER BAQUERIZO

"El gobierno logró su objetivo y retiró 91% de los bonos con lo que hubiera pagado en intereses en 3 años."

La estrategia del gobierno para retirar los bonos globales dio resultado. La Ministra Viteri anunció que retiraba el 81 por ciento de los bonos 2012, quedando USD 55 millones en el mercado, y el 93 por ciento de los 2030, quedando USD 194 millones.

Hay dudas si la rabiosa y de poco sustento jurídico tesis de la ilegitimidad de la deuda es algo en que el gobierno cree, o se recurrió a ella para apaciguar a los ultras de Alianza País, distraer a la opinión pública, y asustar a los bonistas. Porque la estrategia aplicada insinúa serenidad e inteligencia.

El país declaró repetidamente la ilegitimidad, dio escenario para la presentación del documento de ilegitimidad, dijo que no pagaría, y se acogió al período de gracia de 30 días antes de finalmente pagar los bonos 2015, y declarar la moratoria de los 2012 y 2030.

Mientras se hacían estos grandes gestos, el país compraba bonos a precios bajos. Buena parte de los bonos estaba en manos de grandes fondos de inversión que compran todo tipo de papeles según una ponderación. Los bonos ecuatorianos tenían una ponderación baja, y los fondos decidieron venderlos y salir del problema.

Durante ese proceso el gobierno habría retirado el 45 por ciento de los 2030 y el 40% de los 2012.

La recompra creaba un mercado para los bonos y su cotización nunca cayó a niveles irrisorios que hubieran alentado a fondos buitres a comprarlos con miras a revendérselos al Estado, luego de fatigante litigación, a un valor cercano a la par.

El gobierno, en lugar de darles de baja a los bonos comprados, los mantuvo para que un mandante, de ser necesario, se presente con esos bonos en juntas de acreedores a crearse, y obstaculice cualquier acción.

Bajo la subasta, el gobierno se reservó el derecho a decidir hasta que precio ofertado aceptaba; a ese precio tenía que pagar a todos los que ofertaban menos, pero podría subir el precio lo necesario para completar el 75 por ciento de cada papel y así evitar que se constituya una minoría de bloqueo.

Los indecisos no habrán querido correr riesgos. La anterior moratoria relevante fue la de Kirchner, y los tenedores de bonos que rehusaron aceptar el recorte tan pronunciado no han logrado cobrar en todos estos años, lo cual desalienta a quien quiera querellarse con el Estado ecuatoriano. El gobierno advirtió no pagará intereses en los bonos que no se presenten a la recompra.

Como quedaron las cosas, se estima que el monto pendiente de retiro es demasiado bajo como para que los bonistas quieran incurrir en los costos de un largo litigio. La ministra Viteri anuncia generosamente que se les dará una última oportunidad a los tenedores, aparentemente en gran parte de Italia, para que se acojan a la propuesta.

A la postre, por cerca de un mil millones, se retira deuda por casi tres.

En fin, ¿fue ilegítima la deuda? Parecería que si, en un 65 por ciento.

 

 

 






 

 

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