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¿CUÁNDO TOCA FONDO?
Por WALTER SPURRIER BAQUERIZO
"Lo estimados de la posible duración de la crisis global van desde seis meses hasta varios años."
El desenvolvimiento de la crisis internacional torna evidente que no sabemos exactamente q ué es lo que pasa. Carecemos de experiencia en crisis monumentales. Con la gran depresión de los 30 el mundo se cerró; cuando un país entraba crisis no se contaminaban otros. La globalización corta de ambos lados: tanto la prosperidad como la depresión son de todos.
La crisis estalla en septiembre cuando Washington rehúsa el salvataje de Lehman, a pesar de haber salvado en marzo a Bear Stearns. Tras el colapso de los bancos de inversión está su exhuberancia en la creación de papeles secundarios para profundizar el mercado bursátil. La ortodoxia prevaleciente era que la banca de inversión se autorregulaba. Eso fracasó.
Ese fue el detonante; detrás hay causas mas profundas. El desplazamiento de las industrias de ensamblaje al Asia y su expansión exportadora debió tener como contrapartida que los asiáticos importen otros bienes para mantener un relativo equilibrio comercial, o si no dejar apreciar sus monedas para que sus ciudadanos puedan acceder a bienes importados.
Pero Asia y en particular China optaron por controlar el tipo de cambio e invertir sus reservas en títulos valores norteamericanos. Esto no era sostenible; Martin Wolf de The Financial Times, entre otros, advertía que se trataba de una bomba de tiempo. Los papeles secundarios la hicieron estallar.
La crisis requerirá la corrección de este desequilibrio en el comercio, o entraríamos en un ciclo proteccionista.
El tratamiento a la crisis por parte de Washington no da confianza. Para cada institución en problemas, una solución distinta. El Ministro del Tesoro pidió dinero al Congreso para comprar papeles deprimidos, para luego percatarse que los papeles respondían a operaciones derivadas cuya compra no iba a beneficiar a los deudores originales, sobre todo hipotecarios.
Optó entonces por invertir en acciones preferidas de los bancos, lo que más se asemeja a préstamo que a inversión patrimonial. Los bancos no están dispuestos a prestar dinero ajeno en condiciones de riesgo, y guardan la plata. Más sentido hubiera tenido aportar al patrimonio de los bancos, para luego vender las acciones cuando se reactive el mercado de valores.
Los monetaristas sostienen que con suficiente crédito la economía se recupera. Los estructuralistas sostienen que esto no basta, si nadie demanda el crédito; que se requiere la masiva inversión estatal. Se ha bombeado muchísimo dinero y la economía sigue cayendo, observa preocupado, el Nóbel Paul Krugman.
Al menos en lo que a EE. UU. toca, se espera la posesión de Obama y que el Congreso norteamericano apruebe con celeridad un paquete de medidas adecuado. Sin ello, el pronóstico que la crisis pronto tocará fondo, resultará prematuro.