In-Comunicados
María y Carla son amigas y han viajado juntas a la playa. Un día María se encuentra con David, un antiguo enamorado. Tras el encuentro, David la invita a salir y a María se le presenta un dilema: Ella quiere salir, pero no quiere dejar a Carla sola. María entonces decide preguntarle Carla si es que a ella le importaría quedarse sola: Carla no puede creer que María le esté preguntando esto, al fin y al cabo fueron juntas y no quiere quedarse sola. Sin embargo, ella sabe que María quiere salir. Entonces mirando al piso, y con voz poco convincente le contesta, “sal, por mi no hay problema.”
María entonces, se viste y con la conciencia más tranquila, se va. Cuatro horas más tarde, al regresar, encuentra la cama de Carla vacía y junto a la almohada halla un papel. Entonces lo abre y lo lee: “Hola María, me parece el colmo que me hayas dejado sola, así que me regresé a la casa.” María está confundida y se pregunta: “¿pero qué le pasó?, si ella dijo que salga no más con David.”
¿Alguna vez le ha pasado alguna situación similar, que una persona dice una cosa y significa otra? ¿Alguna vez usted ha dicho sí, cuando en realidad deseaba decir no? Cuando nos comunicamos con otras personas, utilizamos dos tipos de lenguaje: el verbal y el no verbal. El verbal se refiere a las palabras que utilizamos y el no verbal a los gestos, la mirada, la posición del cuerpo y los tonos de voz. Aunque no lo crea, estos últimos a veces hablan tanto o más que las palabras.
En el caso de Carla, su lenguaje verbal demuestra aprobación ante la consulta de María, mientras su mirada y tono de voz denotan desaprobación. A Carla le era incómodo obligar a María a quedarse con ella cuando tenía tan atractiva propuesta, por esta razón, prefirió decirle que saliera. Sin embargo, con su mirada baja y su entrecortado tono de voz expresó sus verdaderos deseos, los más íntimos: que su amiga se quede con ella.
Por esta razón es importante que cuando nos relacionemos con alguien, nos fijemos tanto en sus palabras (lo que dice) como en las acciones de su cuerpo (lo que hace). Si hay contradicción entre los dos, pregunte, solo así podrá entender mejor las intenciones de la otra persona y pueda contrarrestar en algo, los inevitables conflictos de comunicación.