Hace algunos años una mujer enfermó gravemente de cáncer. Enferma, decidió buscar la ayuda de la psicoanalista francesa, Francoise Dolto. En la última cita, poco antes de quedar parapléjica y perder su capacidad de moverse, le relató emocionada un sueño maravilloso: “Esta noche he experimentado, por medio de un sueño, una felicidad como no puede haber en la tierra, una felicidad que nunca había conocido, no puede imaginárselo, era extraordinario”. La señora acompañaba estas frases con unas silabas extrañas, sin sentido para quien la escuchaba. La analista preguntó, ¿y si estas palabras estuvieran en idioma hindú?
Resulta que esta mujer, durante su infancia, había vivido en la India y había sido cuidada desde su nacimiento hasta los nueve meses por una joven niñera hindú. Las palabras que esta utilizada para calmarla, eran aquellas silabas extrañas que significaban: “mi niñita de ojos más bonitos que las estrellas.” Estas palabras significaban para la mujer: amor, cuidado y protección. Años después, adulta y enferma, al recordarlas en sueños, la hacían sentirse mejor.
Este ejemplo, nos indica la importancia de las palabras llenas de cariño desde la infancia y la capacidad que tienen los bebes de recordar aquellas frases que escuchan alrededor de su cuna. ¿Cuántas veces observamos a parejas que discuten, se culpan, se hieren, frente a su bebé? Si piensan que los bebes están muy pequeños para recordarlo o darse cuenta, están equivocados. Estas discusiones quedan grabadas en su mente y posiblemente tendrán efectos más adelante. Por esto, recomiendo tanto a papá como mamá que cuando tengan que discutir asuntos importantes, lo hagan privadamente, sin la presencia de sus hijos. Por otro lado, les sugiero que conversen con su bebe, cántenle, engríanlo y díganle lo maravilloso que es, seguramente estas serán palabras que siempre estarán en su mente y les servirán de aliento en los momentos difíciles.